La novela se desarrolla en dos tiempos: en la actualidad y en los primeros años del siglo XX. Marc Warren va a visitar, como cada domingo por la tarde, a la persona que más quiere en el mundo, su abuelo, a quien el resto de la familia considera un loco por algunas excentricidades que cometió años atrás. Pero para Marc es su héroe, es quien le gustaría ser, alguien que vive de contar historias, historias de fantasía oscura. Sin embargo, ese domingo no será un domingo como los demás. Una desconocida llamada Sophia aparece en el piso de su abuelo para cambiar la vida de Marc para siempre. A consecuencia de su llegada, su abuelo le confiesa a su nieto que sus novelas no son fantasías, son reportajes de una realidad que convive con la nuestra, manipulándola como una directora de marionetas, pero que solo es accesible a los que se atreven a beber el Elixir Real. Paralelamente al relato de Marc, transcurre otro en 1901, el que llevó a su abuelo a ser un reconocido escritor, Pasaje al Infierno. John Irvin, el mejor inspector de Scotland Yard, ha sido enviado a Budapest para investigar una serie de crímenes atroces. Después de seis meses, John no ha logrado capturar al denominado Monstruo de Budapest. Sin embargo, la llegada de su mejor amigo a la ciudad magiar, William Warren, un famoso escritor inglés, coincide con la primera pista sólida de su investigación: existe la posibilidad de que el asesino coja el Orient Express que parte hacia París esa misma semana. Durante el viaje, John y William se enfrentarán a algo mucho peor que a un despiadado criminal...
All rights reserved