Casi siempre somos como somos,
Mutamos en la mitad del camino
O en la última oscura esquina
O casi nunca, o en cada instante.
Nos miramos al espejo agrietado
Mil y una vez en el día,
pero solo en las noches negras e infinitas
nos reconocemos fácilmente,
como de memoria nos sabemos.
Pero hay días, esos días, en los que somos
solo los mismos desconocidos de siempre
entonces los de afuera y algunos, los de adentro,
nos conocen y nos desconocen,
esos, intentan dibujarnos, entendernos y com
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0