"Mirad los lirios del campo cómo crecen, no se fatigan ni hilan. Yo os aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos." Mateo 6:28,29. Nana del lirio
Nos vamos durmiendo poco a poco, a trazos, a instintos; y de pronto, dormimos.
Nos vamos callando día a día, en silencios perdidos; y de pronto, no hablamos.
El nombre se olvida, las manos no escriben, el tiempo se agrieta.
El cielo nos mira ecléctico y sabio; el aire sostiene la esperanza en el árbol.
Las
All rights reserved