Psicofisiología Forense Basada en Evidencia: La Prueba del Polígrafo es un manual técnico y profesional centrado en la psicofisiología forense y en el uso del polígrafo como herramienta de evaluación de credibilidad, investigación y control de riesgo. Desde su propia portada y aviso legal se presenta no como una obra divulgativa general, sino como un texto de referencia profesional, vinculado a la criminología, la evaluación de credibilidad, las ciencias del comportamiento y la inteligencia forense.
El libro se plantea como una obra que intenta cubrir una carencia específica en lengua española: ofrecer un manual operativo y táctico, no solo teórico, sobre la prueba poligráfica. En el prólogo, el autor deja claro que su propósito es unir la base científica del laboratorio con la práctica real de campo, explicando paso a paso cómo funciona la técnica, cómo se ejecuta una prueba y cómo se aplica en escenarios concretos.
En cuanto a contenido, la obra es muy amplia y está organizada como un tratado completo. Arranca con los fundamentos históricos, fisiológicos y neurobiológicos de la respuesta humana al engaño, explicando la evolución de la instrumentación forense, la homeostasis, la ruta del estímulo, la actividad respiratoria, cardiovascular y electrodérmica, así como el papel del sistema nervioso autónomo. Después pasa al factor humano, donde aborda el perfil del examinador, la ética, el consentimiento informado, la idoneidad del sujeto, la entrevista pre-test, la fase in-test y la fase post-test. Más adelante entra en el equipamiento, los biosensores, la metodología de examen, los sistemas de puntuación y el análisis de datos, para luego desarrollar los ámbitos de aplicación reales: screening laboral, investigación penal, PCSOT, contrainteligencia corporativa, seguridad, ámbito privado y conflictos civiles. Todo ello se aprecia claramente en el índice general del manuscrito.
Por tono y estilo, no es un libro neutral o meramente académico en sentido frío, sino una obra con una voz autoral fuerte, enfática y doctrinal. El autor presenta la poligrafía como una disciplina rigurosa que debe estar blindada frente al sensacionalismo, la pseudociencia y el intrusismo, y al mismo tiempo insiste en que la máquina no sustituye al examinador, sino que exige formación, criterio pericial y estándares éticos altos. Ese enfoque aparece ya desde los primeros capítulos y del prólogo se desprende que el libro quiere funcionar como guía de cabecera para profesionales, más que como lectura introductoria para curiosos.
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