Tres cervezas es tiempo suficiente, aunque sea atemporal. En tres cervezas se deslizan un poco las caretas, un poco las vergüenzas. En tres cervezas se asoman un poco las sonrisas, un poco los escotes. Con tres cervezas aún puedes aguantar el tipo sin que parezcas demasiado gilipollas o demasiado salido. Tres cervezas es suficiente, a veces, para echar una ojeada al más allá. Quizá hasta la cuarta o quinta, nadie note como eres en realidad, pero con tres cervezas el mundo se acurruca a tu lado y
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