El caballo no es del mar aunque corra por las dunas y con sus patas veloces rompa las olas de espuma. El reflejo plateado de la caprichosa luna no es del estanque tranquilo ni tampoco del nenúfar. No son del cielo las aves aunque surquen las alturas acariciando melosas sus rincones con las plumas. No es de la tierra la flor que crece sobre su grupa en la primavera tibia frágil igual que una excusa. ¿Por qué lloras corazón entonces si no era tuya? Se desvaneció su amor como el recuerdo en la brum