Plumas Anaranjadas, Cuentos de Picis
04/22/2014
1404220634691

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Plumas Anaranjadas es un libro que contiene varios cuentos que entremezclan la fantasía con la vida real. Tiene personajes fantásticos y humanos. Son historias cortas muy entretenidas y con un toque de fábula, pues todas tienen un mensaje para el lector.
Cuentos entretenidos para todas las edades.
A un inicio pensé en llamarles cuentos de cama, pues mi madre me leía un cuento todas las noches antes de dormir, cuando era un niño...y de allí viene mi fascinante romance con el tema fantástico.

"Los latidos de su corazón se escuchaban cada vez más fuerte, cuales tambores anunciando una batalla, sus venas hinchadas mostrando la sangre fluir, y esos ojos verdes de mirada profunda asustados, perdidos, soltaron una lágrima roja y espesa como lava…y la vio caer como en cámara lenta…y al romperse contra el suelo, cayó junto con ella su cuerpo que no soportó más y junto al cuerpo sus pestañas que en ese momento fueron dos grandes trozos de metal, golpearon su rostro y cerraron su mirada de un solo golpe seco.
Pasó tal vez alguno que otro segundo, puede que ninguno…nadie puede contar con precisión el tiempo en ese lugar al que se abría por primera vez su mirada.
Lentamente y tímidamente, rodeó con su cabeza lado a lado subiendo y bajando los ojos como queriendo tomar fotos de cada detalle, de cada milímetro, de cada extraña cosa que se le presentaba.
Que sueño más extraño pensó; seguramente me quede dormido o me desmaye se dijo; pero de igual manera le sobrevenía un deseo de penetrar un poco más en ese lugar, su ser entero lo impulsaba a pararse y permitir que la curiosidad siguiera su curso.
Su razón no daba crédito a lo que veía, y su imaginación era muy corta para procesar con velocidad los detalles que le sobrevenían en ese extraño lugar en que había aparecido.
Logró su compostura, se armó de valor y comenzó a dar pasos; pasos lentos y un poco cobardes, pero pasos al fin de cuentas.
Frente a él, las escenas más absurdas que alguien pudiera pensar.
Sobre un camino, largo y extendido, hormigas grandes y fuertes cargaban en sus lomos cualquier tipo de cosas: trocitos de dulces, pedacitos de chocolates, mini-manías, palomitas de maíz, de pronto como que parecía un conjunto de hormigas que había ido a un cine a recoger migajas por debajo de los asientos.
Las enormes y fuertes hormigas caminaban como soldados, precisas y en formación uniforme sin detenerse ni voltear a ningún lado, se enfilaban hacia lo que parecía ser una enorme bodega hecha debajo de algo que parecía ser una raíz, o al menos eso parecía.
En el aire se sostenía lo que parecía una enorme luz, como un foco de una casa de los que se usa para alumbrar jardines, colgaba de un alambre que pasaba, según se veía por debajo de un árbol. El foco debió ser gigante o todo ahí muy pequeño.
Por otro lado se veían volando unos escarabajos, muy torpes, se chocaban entre ellos y con todo a su paso; llevaban encima de ellos cajillas de cerillos que utilizaban para transportar todo tipo de utensilios, maquinaria, cosas que el hombre jamás había visto.
Era una ciudad subterránea, en la que los insectos parecían trabajar en comunidad, ordenados y estructuradamente, en completa armonía.
Había unas lombrices que se encargaban de hacer túneles, dentro de los cuales gusanos pasaban dejando un tipo de baba que servía como cemento para fortalecer los túneles.
Por fuera de los túneles había una enorme pero enorme villa. Una planicie con flores extrañas pero hermosas, arboles semejantes a un bonsái, ríos cruzando por todas partes cayendo en cascadas espectaculares.
Los colores de ese espectáculo eran brillantes, tonos fuertes y coloridos.
La mayor parte de los habitantes que se veían tanto volando por los cielos del lugar como caminando o arrastrándose le eran poco familiares a aquel hombre que aún no caía de su asombro.
Oye tú, se escuchó una pequeña voz.
El hombre giro su cabeza de un lado al otro pero no vio nada."

Así, de esta manera comienzo a contarles en la misma forma a la que algunos viejos ya estamos acostumbrados a escuchar, Un Cuento Más: Erase una vez...Los Picis…

Y recuerden si alguna vez se topan con uno, tengan mucho cuidado con lo que digan, pues los Picis son tan real como yo o como ustedes.

Narrative, Essay
imaginación
magia
cuento
fantasia
mensaje
ficción
fabula
aventuras
diversion
historia corta
misterio
suspenso
creatividad
drama
entretenimiento

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Wilhelm Alexander Krebs Katz
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Title Plumas Anaranjadas, Cuentos de Picis
Plumas Anaranjadas es un libro que contiene varios cuentos que entremezclan la fantasía con la vida real. Tiene personajes fantásticos y humanos. Son historias cortas muy entretenidas y con un toque de fábula, pues todas tienen un mensaje para el lector.
Cuentos entretenidos para todas las edades.
A un inicio pensé en llamarles cuentos de cama, pues mi madre me leía un cuento todas las noches antes de dormir, cuando era un niño...y de allí viene mi fascinante romance con el tema fantástico.

"Los latidos de su corazón se escuchaban cada vez más fuerte, cuales tambores anunciando una batalla, sus venas hinchadas mostrando la sangre fluir, y esos ojos verdes de mirada profunda asustados, perdidos, soltaron una lágrima roja y espesa como lava…y la vio caer como en cámara lenta…y al romperse contra el suelo, cayó junto con ella su cuerpo que no soportó más y junto al cuerpo sus pestañas que en ese momento fueron dos grandes trozos de metal, golpearon su rostro y cerraron su mirada de un solo golpe seco.
Pasó tal vez alguno que otro segundo, puede que ninguno…nadie puede contar con precisión el tiempo en ese lugar al que se abría por primera vez su mirada.
Lentamente y tímidamente, rodeó con su cabeza lado a lado subiendo y bajando los ojos como queriendo tomar fotos de cada detalle, de cada milímetro, de cada extraña cosa que se le presentaba.
Que sueño más extraño pensó; seguramente me quede dormido o me desmaye se dijo; pero de igual manera le sobrevenía un deseo de penetrar un poco más en ese lugar, su ser entero lo impulsaba a pararse y permitir que la curiosidad siguiera su curso.
Su razón no daba crédito a lo que veía, y su imaginación era muy corta para procesar con velocidad los detalles que le sobrevenían en ese extraño lugar en que había aparecido.
Logró su compostura, se armó de valor y comenzó a dar pasos; pasos lentos y un poco cobardes, pero pasos al fin de cuentas.
Frente a él, las escenas más absurdas que alguien pudiera pensar.
Sobre un camino, largo y extendido, hormigas grandes y fuertes cargaban en sus lomos cualquier tipo de cosas: trocitos de dulces, pedacitos de chocolates, mini-manías, palomitas de maíz, de pronto como que parecía un conjunto de hormigas que había ido a un cine a recoger migajas por debajo de los asientos.
Las enormes y fuertes hormigas caminaban como soldados, precisas y en formación uniforme sin detenerse ni voltear a ningún lado, se enfilaban hacia lo que parecía ser una enorme bodega hecha debajo de algo que parecía ser una raíz, o al menos eso parecía.
En el aire se sostenía lo que parecía una enorme luz, como un foco de una casa de los que se usa para alumbrar jardines, colgaba de un alambre que pasaba, según se veía por debajo de un árbol. El foco debió ser gigante o todo ahí muy pequeño.
Por otro lado se veían volando unos escarabajos, muy torpes, se chocaban entre ellos y con todo a su paso; llevaban encima de ellos cajillas de cerillos que utilizaban para transportar todo tipo de utensilios, maquinaria, cosas que el hombre jamás había visto.
Era una ciudad subterránea, en la que los insectos parecían trabajar en comunidad, ordenados y estructuradamente, en completa armonía.
Había unas lombrices que se encargaban de hacer túneles, dentro de los cuales gusanos pasaban dejando un tipo de baba que servía como cemento para fortalecer los túneles.
Por fuera de los túneles había una enorme pero enorme villa. Una planicie con flores extrañas pero hermosas, arboles semejantes a un bonsái, ríos cruzando por todas partes cayendo en cascadas espectaculares.
Los colores de ese espectáculo eran brillantes, tonos fuertes y coloridos.
La mayor parte de los habitantes que se veían tanto volando por los cielos del lugar como caminando o arrastrándose le eran poco familiares a aquel hombre que aún no caía de su asombro.
Oye tú, se escuchó una pequeña voz.
El hombre giro su cabeza de un lado al otro pero no vio nada."

Así, de esta manera comienzo a contarles en la misma forma a la que algunos viejos ya estamos acostumbrados a escuchar, Un Cuento Más: Erase una vez...Los Picis…

Y recuerden si alguna vez se topan con uno, tengan mucho cuidado con lo que digan, pues los Picis son tan real como yo o como ustedes.
Work type Narrative, Essay
Tags imaginación, magia, cuento, fantasia, mensaje, ficción, fabula, aventuras, diversion, historia corta, misterio, suspenso, creatividad, drama, entretenimiento

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Identifier 1404220634691
Entry date Apr 22, 2014, 2:01 AM UTC
License All rights reserved

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Author. Holder Wilhelm Alexander Krebs Katz. Date Apr 22, 2014.
Autor 100.00 %. Holder Wilhelm Alexander Krebs Katz. Date Apr 22, 2014.


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