De verdad, que tengo menos forma física que un caracol con reuma. A mi me pasa como al perro flaco, que todo son pulgas.
Estando así de hecho polvo, el otro día me arrastré hasta el herbolario, para ver si Dionisia María tenía algún brebaje, pomada, ungüento o cápsula que me devolviera el vigor perdido.
- Dueña de herbolario.- ¡Buenas tardes D. Miguel!, ¿como estamos hombre de Dios?
- Yo.- Hecho una mierda Dionisia María, no puedo ni con los gayumbos, no tiene más que verme.
- Dueña de herbolari
All rights reserved