Descripción de la letra:
Me miro al espejo, veo al mismo kamikaze de siempre,
aquel niño que por ser el primero en llegar a la piscina,
con la puerta se aplastó un dedo por imprudente.
El mismo kamikaze de siempre,
aquel niño que ya nació con el "todo o nada",
al que de tanto machacarle y estar callado,
al final explotó, se lío a hostias y acabó expulsado.
El mismo kamikaze de siempre,
aquel adolescente que cambió privado por público,
que cambió pijos por macarras y acabó dejándolo todo...
El mismo kamikaze de siempre,
aquel adolescente que repitió la historia de cuando era niño,
que pasó de ser atracado a estar envenenado...
Aquel adolescente que vivió en tres años cien vidas de cualquiera,
que vivió mil historias de esas que cuentan las películas.
El mismo puto kamikaze de siempre,
aquel que fue rapero, antifa, nazi, bakala y rockero.
Aquel que no llegó a adulto y ya se quemó,
que sufrió en sus propias carnes y aprendió que todo es el mismo mierdero.
Arriba, abajo, izquierda, derecha...
¡Con la puta manía eso sí de siempre jugar radical, siempre en la brecha!
¡El mismo puto kamikaze de siempre!
El del todo o nada, el de estoy con mil o con una sola.
El que se fue con la más golfa creyendo que él podría hacerla princesa...
¡El mismo puto kamikaze de siempre!
El romántico, sí, ¡pero de los que sangran!
De los que se enamoran y queman su vida si se lo pides,
el que se estrelló como todo el mundo sabía,
¡el que incluso sabiéndolo... siguió acelerando a la deriva!
El mismo puto kamikaze de siempre,
que si no es contigo es casi a mil kilómetros de ti,
que te lo quedes todo, que si tú lo tocaste, si huele a tí, ya no quiero nada...
El mismo puto kamikaze de siempre,
aquel joven arriesgado que volvió en tres años a vivir otras cien vidas,
aquel joven alocado que quemó una vida que muchos mueren sin haberla siquiera rozado.
El mismo puto kamikaze de siempre...
Ese que salía un viernes y volvía el lunes como si nada hubiera pasado,
pero que tenía al mismísimo diablo sentadito a su lado.
El mismo puto kamikaze de siempre,
que con veintitrés años y una sola camisa no se doblegó...
¡Frente a cincuenta tíos y tres sindicalistas se plantó!
El mismo kamikaze de siempre,
que se prendió una chispa y quemó la casa entera.
El del todo o nada, agarró todas sus cosas y cruzó un mar para besarla...
El mismo puto kamikaze de siempre,
ese puto loco que en la misma noche se va a vivir contigo
¡y le presenta sus respetos a tu padre!
El mismo kamikaze de siempre,
el que de niño soñó con una mujer morena y una niña en un barco...
Lo creyó tan fuerte... ¡lo creyó tan fuerte que logró vivirlo y verlo tal cual!
Como si fuera una pintura... ¡como si fuera una pintura en un marco!
El mismo kamikaze de siempre,
el que busca la guerra de forma inconsciente.
No es cosa de ahora, me viene de atrás,
esta puta manía de darme hostias de más.
El mismo kamikaze de siempre,
el que en un mar cristalino de medusas,
solo por vivir ese espectáculo no le importa pagar
el precio de salir con su cuerpo quemado.
El mismo puto kamikaze de siempre,
aquel hombre que nunca aprendió a vivir sin prisa,
y la vida le enseñó con su mismo todo o nada,
¡frenándole con tremenda bofetada!
El mismo kamikaze de siempre,
que cuando la noche está apagada,
cuando el silencio reina afuera,
en su cabeza los demonios afloran...
El mismo puto kamikaze de siempre,
que es su propio peor enemigo,
que prefiere las cicatrices y el dolor,
¡a ver el mundo pasar sin ningún sentido!
Me miro al espejo...
El del todo o nada...
El mismo... puto... kamikaze... de siempre.
Canción original con letra y concepto creados íntegramente por el autor. La obra es una declaración de amor personal y directa. La producción musical, composición melódica e interpretación vocal han sido generadas mediante la herramienta Suno AI bajo la dirección creativa del autor y utilizando una suscripción comercial Pro (con derechos de propiedad sobre la generación). El autor humano mantiene el control total sobre la estructura y el mensaje de la obra.
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