Mamá, ¡qué luces tan bonitas! ¿Qué son esos sitios? ¿Son para niñas?».
Una pregunta inocente en el asiento trasero de un coche que abre una grieta en la conciencia española. En las carreteras de España, los neones no son solo luces; son las balizas de una zona oscura donde la democracia se detiene, donde el feminismo no llega... aún.
Cuando las luces se apaguen es una travesía física y emocional por la mayor paradoja de nuestra sociedad: vivimos en un país que abandera leyes de igualdad pioneras, mientras lidera las estadísticas europeas y mundiales de consumo de prostitución. Un país que se declara feminista, pero que está vertebrado por una red de campos de concentración para mujeres migrantes, anunciados con impunidad bajo luces de neón.
Zua Méndez y Teresa Lozano se ponen al volante de este viaje para transitar esta dualidad hipócrita. Desde los carteles de "Localidad libre de violencias machistas", hasta el neón que reza Paraíso a escasos metros, Zua y Teresa se preguntan: ¿Cómo hemos normalizado que la violencia sexual sea un producto de consumo más en nuestras calles y pantallas? Y lo hacen atreviéndose a hacer las preguntas incómodas, escuchando a supervivientes y poniendo el foco en los demandantes, en los puteros.
Este documental es un viaje metafórico desde la oscuridad de la indiferencia hacia la luz del feminismo. Es una confrontación directa con la figura del putero y con un Estado que es cómplice por omisión. Pero, sobre todo, es un manifiesto audiovisual que abraza el horizonte abolicionista como la única salida posible para una sociedad verdaderamente libre.
Porque mientras una sola mujer siga siendo mercancía, ninguna de nosotras será verdaderamente libre. Es hora de preguntar a la mitad de la población: ¿Os atrevéis, por fin, a ser justos?
All rights reserved