PULSA PARA VER LA IMAGEN "El último año de mis estudios en medicina, allá por el noventa y siete, yo tenía poco más de veintidós años. Aunque todos mis compañeros ya se habían estrenado en las lides amatorias –con división de opiniones respecto a la verdadera trascendencia del asunto– yo aún no había podido alcanzar una conclusión propia, ya que carecía de hechos empíricos de cualquier tipo que la sustentaran. Había leído al Marqués de Sade y algunos títulos de La Sonrisa Vertical que cayeron en
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