La diosa Tierra y el dios Universo nuestros padres, se han cansado de sostenernos,
Hemos tratado mal a nuestra madre, ella no se harta de amamantarnos, pero nosotros, sus hijos la hemos maltratado, y está dolida, con muchas heridas costosas de sanar.
El ser humano ha cambiado el ritmo de la Naturaleza, y ya estamos viviendo lo casi imposible de sanar, esas heridas que no cesan de sangrar.
Y a estas alturas, me pregunto si es posible de cerrar esas heridas, y que todo vuelva a ser lo mismo que hace muchos años.
Recuerdo a menudo lo bella que estaba mi ciudad, su mar, su sierra, añoro como lucía aquel lugar
De los senos de nuestra madre Naturaleza ya no brota igual el manjar.
Hemos perdido la templanza y la sabiduría.
La adoración a nuestra madre Naturaleza, lo bien que cuidaban de ella nuestros antepasados.
La deidad brota en la naturaleza y la divinidad se presenta de muchas formas.
El bien y el mal está en los humanos y nosotros debemos elegir con quien estar.
Nosotros somos parte del Universo y de Naturaleza
Cuídemos de lo nuestro.
Así es como lo siento, y en lo que creo.
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