Aunque no estés aquí…
te sigo soñando…
soñando en la distancia.
Soñando en la distancia llegaste, ya nada es igual,
curaste mis heridas con tu toque espiritual.
Soñando en la distancia, día tras día,
aprendí que el amor también es telepatía.
El tiempo que sufrí, me acercó a ti,
aunque no estabas, siempre te sentí.
Entre sombras y calma, tu voz me guiaba,
soñando contigo, el dolor se apagaba.
Soñando en la distancia, te siento tan cerca,
como un suspiro que mi alma conserva.
Aunque despierte, sigues en mi mente,
mi sueño contigo es siempre presente.
Soñando en la distancia, no hay despedida,
te llevo tatuada por toda la vida.
Y aunque la suerte no cambie mi historia,
soñando en la distancia encuentro tu gloria.
Imaginando tu nombre bajo la luna fría,
preguntándome si el destino algún día te traería.
Deseé la muerte, lo juro, por no tenerte,
porque soñando en la distancia no cambia mi suerte.
Qué dolor tan fuerte no poder tocarte,
cerrar los ojos solo pa’ recordarte.
Los años se van, pero tú sigues aquí,
viviendo en mi mente, durmiendo en mí.
Soñando en la distancia, te siento tan cerca,
como un suspiro que mi alma conserva.
Aunque despierte, sigues en mi mente,
mi sueño contigo es siempre presente.
Soñando en la distancia, no hay despedida,
te llevo tatuada por toda la vida.
Y aunque la suerte no cambie mi historia,
soñando en la distancia encuentro tu gloria.
Y si volviera a nacer, te elijo otra vez,
aunque el sueño sea mi única vez.
En mi subconsciente te sigo besando,
soñando en la distancia sigo esperando.
Soñando en la distancia…
te sigo encontrando…
porque en mis sueños, amor…
tú nunca te has marchado.
All rights reserved