Qué suerte la mía que escuchando una canción tu recuerdo me envolvió, arrastrándome al momento en el que todo comenzó.
El calor, la brisa del mar e infinitas ganas de amar. ¿Todavía te acuerdas de aquello, de todos esos sueños que un día compartimos? Tal vez consideres que soy un pobre iluso, pero muchas veces me gusta imaginar que esa ilusión nunca acabó, que todavía sigue viva en ti, del mismo modo que yo la siento en mí.
No, no digas o desdigas, mejor déjame vivir la fantasía y permíteme so
All rights reserved