Y si amar no alcanza para quedarse? ¿El amor todo lo puede… o esa es la mentira más bonita que nos contaron?
Agotada. Ahogada. Pérdida. No podía más.
Pau lo tenía todo para “ser feliz”… menos felicidad. Treinta y seis años, una hija soñadora y una relación que ya no encajaba ni con calzador emocional. Pero en medio de los sonrientes silencios y los “estamos bien” de compromiso: la vida decidió ponerle enfrente unos sexys ojos celestes.
No era libre. Ni ella, ni él.
No era lógico. Ni justo.
Pero fue real.
Aquel día Paula creyó estar preparada para enfrentarse a la verdad, pero ni ella ni Marco estaban dispuestos a soltarse, a dejar ver las necesidades que los mantenían juntos, a romper con su matrimonio, aunque por dentro sintieran que algo los ahogaba.
Ambos habían aprendido a conformarse, a encontrar en lo que tenían una amistad que les sabía a suficiente, una relación que no los retaba a ir más allá ni a arriesgarse, mucho menos a enfrentar a sus miedos. Cada uno encontraba en el otro la manera de no moverse de su zona de confort, de no tener que hacerse preguntas que no querían responder.
Pero ¿qué pasa cuándo rompes el lazo?¿sueltas la cuerda que te ata?¿o puede que te ates a otra?
Fede estaba en un momento de la vida donde su prioridad era volver a disfrutar de la soltería. Quería amar pero no perder de nuevo esa libertad que, por un largo tiempo, se había ausentado.
El miedo a confiar unía a Fede y Pau. El terror invisible a dejarse llevar por el instante y equivocarse, atarse de nuevo y perder ante las inexplicables sensaciones que los atraían buscando continuamente al otro.
Paula sabía que tipo de relación buscaba. Quería arriesgarse a sentirlo todo: fluir, amar, confiar. Quería vibrar, él la hacía vibrar, y no sólo por la atracción... movía lo más profundo de su ser. Tenía claro lo que sentía. Fede, sin embargo, guardaba su dolor bajo llave.
Él amaba tomarla de la muñeca para traer su cuerpo de nuevo hacia él, NO QUERÍA QUE SE VAYA, NO LE GUSTABA SENTIR QUE PODÍA CANSARSE DE ÉL y DEJARLO. Ella amaba llenarle la cara de pequeños besos rápidos y juguetones "como si fuera un niño", RECORDANDO QUE SIEMPRE ESTARÍA AHÍ a pesar de todo.
Pero ¿acaso el amor lo es todo?¿es suficiente el estar enamorado? O es qué quizás, nunca lo estuvo. ¿Se puede enamorar uno por primera vez a los 36 años y siendo madre? O ¿es qué simplemente fue un desliz?¿una fantasía?¿una evasión inmadura al estilo "peter pan? ....O quizás simplemente su lección era comprender que... El amor no siempre es suficiente.
Esta no es una historia de infidelidades. Sino de verdades. De quiebres. De primeras veces tardías. De pasiones que despiertan cuerpos dormidos y almas en pausa. Porque a veces, cuando la vida te desordena, también te está dando permiso para volver a elegir.
Porque a veces el verdadero amor empieza cuando decidís dejar de mentirte. Y sí… quizás el amor no siempre sea suficiente. O sí, quién sabe.
Un viaje a través del caos emocional, la nostalgia de lo que pudo ser, y la valentía de empezar de nuevo. Un relato que mezcla risas, dilemas existenciales y esa ilusión mágica (y aterradora) de volver a sentir mariposas justo cuando pensabas que ya no tenías estómago para eso.
¿Y si quedarme duele tanto como irme? ¿Y si nos volvemos a encontrar?
GENERO: FICCION| ROMANCE CONTEMPORANEO| CRECIMIENTO PERSONAL
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