“El pequeño robot, con su bolígrafo en la boca, observa con atención. Frente a él, la planta sostiene el papel, silenciosa y paciente. No tiene voz, pero tiene sabiduría. En sus raíces, en sus hojas, en su simple existencia, guarda lecciones que esperan ser descubiertas. Hoy, el aprendiz es de metal, pero el maestro, como siempre, es la naturaleza.”
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