Hace un par de semanas tuve la oportunidad de estar en Las Vegas de vacaciones. Era mi primera vez en esta ciudad increíble y la verdad, no sabía qué me deparaba el destino en todos los aspectos. Primero, porque es la ciudad de la locura, ya sabes, fiestas sin control, beber en la calle todo el tiempo, vivir de noche y de madrugada, enfiestar a morir, y claro, romper la dieta sin pensarlo.
Pero además de todo esto, me preocupaba que allá iba a estar mi peor enemigo: el clima caluroso. Por que e
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