A veces, lo que más deseamos no es lo que está destinado a ser.
Un hombre compra un viejo reloj de arena sin imaginar que, al girarlo, verá fragmentos de una vida que no le pertenece.
Una esposa, dos hijos, una felicidad perfecta…
Todo tan real que empieza a creer que el destino le robó lo que era suyo.
All rights reserved