[Verso 1] Era bella como un sol de madrugada, con el alma limpia y la risa alocada. Lo vio entre los robles, desnudo de ciudad, un chico distinto, sin miedo a la verdad. Vivía entre helechos, raíces y abedules, preparando pócimas como si fueran perfumes. Hablaba con los árboles, les daba nombres raros, decía que eran viejos sabios y hermanos. [Estribillo] ¡Y se enamoró! Del chico del bosque y su rara poción. ¡Y él la sanó! Le quitó la muerte con un ungüento marrón. Dicen que era un brujo, un loco sin razón, pero ella lo amó… ¡con todo el corazón! [Verso 2] Tenía un tumor que nadie podía tocar, los médicos huían, no había forma de curar. Él mezcló raíces con savia y oración, le frotó el alma… y le cambió el color. Desde aquel día, ya no volvió a enfermar, pero el pueblo entero empezó a murmurar. “Ese chico raro, ese que habla con el musgo, hay que encerrarlo… ¡es un maldito brujo!” [Estribillo] ¡Y se escapó! Una noche sin luna entre la niebla y el sol. ¡Y nadie más lo vio! Dicen que se fundió con su árbol mayor. Ella va al bosque, le canta una canción… "¿Eres tú, mi amor…? ¿O solo un tronco sin voz?" [Puente] Dicen que los árboles tiemblan cuando pasa, que uno tiene su risa, su mirada escarlata. Que el bosque lo esconde, que nunca murió, que vive entre raíces… donde todo empezó. [Estribillo final] ¡Y se enamoró! Del chico del bosque y su rara poción. ¡Y él la sanó! Le curó la muerte, le sembró el corazón. Aunque ya no está, le canta su canción… "¿Eres tú, mi amor…? ¿O solo un tronco sin voz?
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