El hombre que habla en silencio
a sí mismo va a retarse a duelo.
La dualidad del pensamiento
repta, acecha y le inocula su autoveneno.
¿Qué esperas de mí?
Escapa hacia la eternidad,
que allí no hay límites.
Dentro te apagarás...
Luciérnaga alucinógena, debes salirte de mí.
Tus lúcidos revoloteos no me han de sobrevivir.
Tu luz me impacienta y me atormenta
no saber dónde estás, ni qué me quieres decir.
¿Por qué pasadizos secretos lograr que al fin te liberes de mí?
Y así poder descansar de ojos hundidos por siempre cayendo al mar.
¿Qué esperas ahí?
Escapa y hazte inmortal,
y allí ser libre.
Dentro te apagarás.
Dentro te apagarás.
Ve preparando tu huida,
la explosión se acerca....
All rights reserved