El Lamento para Viola y Cuerdas en Sol menor fue escrito en mayo de 2013 y estrenado en el Centro de Arte de Maracaibo (Venezuela) Lía Bermúdez el 26 de junio del mismo año conjuntamente con la Opereta Opus 57 El Camarón Encantado. La diáfana melodía del tema expuesto por la cuerda nos presenta la imagen de una Passacaglia, tema recurrente en otras obras del autor como lo son los Tres Preludios y Fugas Opus 60 para piano solo, los Valses Nobles y Sentimentales Opus 59 para el mismo instrumento así como el andante para cuerdas y clavecín Opus 37. El autor, en un movimiento de vaivén originado por la métrica ternaria de 9/8, nos lleva a un viaje en el que el agua, representada en el argumento armónico de la cuerda, es el soporte que nos invita a desplazarnos en los barcos – caracterizados por la Viola solista - que parten de alguna marina para introducirnos en el gran misterio absoluto del mar. Las variaciones cada vez más complejas de la Viola establecen un dialogo con el resto de la cuerda que va en aumento dramático pero que nos dejan dilucidar la esperanza de que aún no estamos perdidos, que alguien en algún puerto siempre nos espera.
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