UNA PENSIÓN DE NOVELA
Piecita al fondo, a la izquierda
flaca, soltera y rubor,
seis marineros en la puerta
esperando por su amor.
El Negro, en la diecisiete,
amigo del buen pensar,
mate en la izquierda y por ende
en la derecha, Nippur de Lagash.
Una pensión de novela
de variedad inquilina
aristocrática mersa
de la fauna rosarina.
Chupao y echo un alambre
La Capital al sobaco.
Dicen que lo busca el hambre
pa’ cobrarse unos caballos.
Altillo que nadie ocupa
más que un oscuro pasado,
un catre típico y un par
de corpiños olvidados.
Una pensión de novela
de variedad inquilina
aristocrática mersa
de la fauna rosarina.
Pero la pucha ese día,
qué cruel noticia fatal,
en manos de un policía
orden de desalojar.
Capricho de un intendente
de sistemático vicio
de demoler lo que duele
y tapar con edificios.
Y esa pensión de novela
sólo un destino tendría:
acogedoras colmenas
para la ciudadanía.
En fin, hermano, sería
el final de la pensión
y entre el escombro que había
aseguran que alguien vio
la Biblia y el calefón
llorando en un rincón.
Letra y música: Fernando Montalbano.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0