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Deseo Prohibido
07/06/2025
Enrique cisneros
Enrique cisneros
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Enrique cisneros
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"Deseo Prohibido" es una salsa romántica y sensual que explora la intensidad y el anhelo de un amor prohibido. Con influencias de la salsa clásica y erótica, la canción presenta una voz masculina apasionada, arreglos de metales melancólicos y una percusión latina envolvente. La letra evoca la atmósfera íntima y dramática de un encuentro clandestino, donde la pasión se entrelaza con el riesgo y la nostalgia de lo efímero. Es una obra cargada de emoción, ideal para el baile lento y la reflexión sobre amores complejos y profundos.
Letra
La noche me atrapa en tu recuerdo, Tu ausencia es un eco en mi piel. Este cuarto vacío, este silencio, Me grita tu nombre, dulce miel.
Y aunque sé que es un juego peligroso, Tu sombra me persigue sin piedad. Un trago amargo, un beso silencioso, Mi alma implora tu crueldad.
Ven, envuélveme otra vez, Con esa boca que enciende mi ser. Arráncame el miedo, desata mi sed, En el fuego de tu placer. Entrégate a este amor que nos condena, Sin mañana, sin arrepentimiento. Que tu piel me hunda en la condena, De este deseo, este tormento.
Tus manos dibujan mapas en mi espalda, Un gemido que se ahoga en el colchón. Cada caricia es una emboscada, Que me arrastra al abismo de tu pasión.
Y sé que al despertar serás olvido, Una quimera que se esfumará. Pero en tus brazos, soy un desvalido, Que no quiere escapar, que no se irá.
Ven, envuélveme otra vez, Con esa boca que enciende mi ser. Arráncame el miedo, desata mi sed, En el fuego de tu placer. Entrégate a este amor que nos condena, Sin mañana, sin arrepentimiento. Que tu piel me hunda en la condena, De este deseo, este tormento.
Este infierno que me sabe a gloria, Esta herida que no quiero curar. Una y mil veces repito la historia, De un amor que no se puede nombrar.
Mi cuerpo te llama, mi alma te anhela, En cada pulso, en cada respirar. Esta locura me consuela, No quiero de ella despertar.
Ven, envuélveme otra vez, Con esa boca que enciende mi ser. Arráncame el miedo, desata mi sed, En el fuego de tu placer. Entrégate a este amor que nos condena, Sin mañana, sin arrepentimiento. Que tu piel me hunda en la condena, De este deseo, este tormento..
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