Ahora que soy no me olvides,
flor encendida de olor intenso.
Ahora que mi carne es toza ardiendo,
antes, de que sea ceniza...
ahora que se iza
para dibujar en tu boca un beso.
Antes, de que sea alimento,
bajo la patena fría, de una losa,
en lo místico, de un bosque muerto,
donde es el recuerdo,
aguja de iceberg, sin movimiento.
Donde el aligero, su romanza exhala,
en el sigilo, del desván yerto.
Ahora que tu corcel cabriola,
sobre mi cuerpo,
y mi mi boca se endulza,
con el yantar de tu beso,
ahora que estoy, en este trayecto
rodeada, de violetas y lirios
y somos, parte de su movimiento,
y somos los mirlos
que besan, la mañana con su acento.
Ahora que mis temblores
son exuberantes y tersos,
y danzan sobre tu peso.
Ahora que tu torso es mi cuerpo,
ahora que eres el corsé
que cincela mi contorno,
vayamos a ese país,
donde navegan, místicos lotos.
Acaricia con tus manos mis puntillas
recoge mi aria, que es simetría
toma mis ramas y mira
mi sustancia, hechura y lozanía.
Ahora que soy no me olvides,
flor encendida de olor intenso
que lira en tu tierra,
devoción y amor inmenso
Ahora que bordamos, hermoso lienzo
hágase, en nosotros las delicias
hágase, en nuestro lecho
hermoso el tiempo.
Por siempre amen.
Carmen Silza
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