Tomo el siguiente fragmento del libro “Voces de Chernóbil”, de Svetlana Alexievich, sobre el peor desastre tecnológico del siglo XX, para pensar en nuestra relación con los animales y los demás seres vivos. Con todos ellos convivimos en un mismo planeta, que no es más de los unos que de los otros. Simplemente somos distintos: nosotros tenemos la capacidad de razonar y, además, de comunicar. Que no nos aprovechemos de la vida de los más vulnerables. Que nos duelan. Que seamos conscientes de que n
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